Nací en San Jacinto, un lugar donde el arte de tejer no es solo una técnica, sino una herencia que se transmite con amor de generación en generación. Aunque mi vida comenzó en ese pequeño pueblo tan cultural desde los seis meses de nacida viví en Cartagena, ciudad en la que hoy construyo mis sueños.
Tengo una familia de mujeres tejedoras. Crecí rodeada de hilos, agujas y manos creando. Cuando iba de vacaciones al pueblo veía a mi abuela tejiendo en telar, creando una hamaca desde cero o a mi tía tejiendo una mochila. Sin embargo no fue hasta el 2015 cuando decidí aprender a tejer viendo videos en YouTube. Quería aprender a tejer, pero no mochilas ó hamacas, sino prendas de vestir.
Desde entonces, tejer se convirtió en algo más que una habilidad, sentía que ya estaba en mis venas. Es mi forma de expresarme, de crear. Cuando estás comprando una prenda, también te estás llevando aquello en lo que pienso mientras tejo. Así que, cada prenda tiene un poco de mi historia, de mis raíces y de ese legado que hay en mi.
Con amor, Yaja.


