“En San Jacinto, tejer es mucho más que una tradición. Es una forma de vida que ha sido sostenida, durante generaciones, por las manos de mujeres.
Mujeres que no solo crean belleza, sino que también cargan con el peso del tiempo, del esfuerzo y del cansancio. Porque tejer no es fácil. Requiere horas de concentración, de postura, de repetición… de paciencia.
Sus manos se mueven con sabiduría, pero también con desgaste. Sus cuerpos sienten el paso de cada jornada, aunque pocas veces eso se vea en la pieza final.
-Aún así continuan …
Porque en cada hamaca, en cada hilo, no solo hay técnica: hay historia, hay resistencia, hay amor.
Hablar de tejido es también reconocer su esfuerzo. Es mirar más allá de lo bonito y entender todo lo que hay detrás.
Por eso, este espacio es también para ellas.— Desde los montes de maría.
— Con amor, Yaja.


